La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.

Osho

viernes, 12 de agosto de 2011

LA SELVA DE LOS MALENTENDIDOS

LA SELVA DE LOS MALENTENDIDOS



-Pasen ustedes. Siéntese, señora.

-Eso no es un asiento. Es un peñón.

- Permanecerán de pie muchas horas, a veces días enteros, sin poder entrar. Al pasar el tiempo el peñón empieza a lucir atractivo y cómodo. Las parejas que esperan se lo disputan furiosamente.

- Siéntate tú, prefiero permanecer de pie.

- Ya comienzas de nuevo a darme órdenes, y sabes cómo lo detesto.

- Era una orden de cortesía. Bueno, me sentaré yo. Alguien tiene que sentarse. Solo hay un peñón y nos ha dicho el señor que esto tardará mucho. ¿A qué hora abren las puertas, señor?

- Nunca se sabe, señora. Depende de cuándo logren salir las parejas anteriores.

-No entiendo qué es lo que venimos a buscar, ni por qué se tarda tanto en hallarlo.

- Las parejas vienen a buscar comprensión, señor. Es lógico. Sin ella no hay convivencia posible. Es esto o despedazarse ferozmente.

- Pero si se trata de la Selva de los Malentendidos, ¿cómo diablos quiere usted que encontremos aquí la comprensión?

- Así es, señora. Una cosa es lo que se dice y otra lo que se piensa o se hace. Al final, cuando logren atravesar la Selva, notarán que cada uno dice lo que piensa o lo que siente y les será más fácil la convivencia cotidiana.

- Nos ha recomendado este sitio una pareja de amigos que vivían matándose.

- Yo a esta he estado al punto de pegarle un tiro varias veces.

- Para mí era esto o el suicidio. ¿Quién aguanta a un patán megalómano y aberrado como mi marido?

-Sin insultos, señora, por favor. Eso podría retrasarles la entrada. Y la fila es larga allá afuera.

-¿Es cierto que tenemos que quitarnos la ropa?

- Son pasadizos muy estrechos, enmarañados y difíciles, señora. Hay lianas, espinas, trepaderas ponzoñosas, zonas resbaladizas, fango. Conviene tener encima lo menos posible.

- ¿Podemos ir en silencio?

- Si no se comunican entre ustedes jamás encontrarán la salida, señor. Además, deben decirse exactamente lo que están experimentando en ese momento. Si continúan mintiéndose, engañándose y diciendo una cosa por otra, no saldrán nunca. Algunas parejas lo único que pueden esperar ahí dentro es la resurrección.

-¿No podemos encontrarnos con otras parejas, o con personajes perdidos, extraviados?

- Sí. Claro. Es posible. Esa es una opción, pero también una trampa. Si su objetivo es hallar la salida, deben aprender a ser auténticos, a decir lo que quieren, a ser honestos.

- ¿Quiere decir que al final encontraremos el amor?

- No. Se supone que para llegar hasta aquí ustedes deben amarse previamente. Al salir, ustedes habrán hallado solo la comprensión. Que ya es bastante.



Fernando Ureña Rib



No hay comentarios: